Agustín Rubio obtiene la ayuda del IVC para el rodaje de «L'Estat del Cel»
El sexto proyecto del profesor de comunicación de la UJI está de camino
Nerea Altaba. Castellò
Agustín Rubio, profesor en el Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Jaume I (UJI), consiguió una ayuda económica del Institut Valencià de Cultura para la producción de cortometrajes 2019. Subvención con la que ha llevado a cabo su cuarto proyecto profesional "El Estat del Cel", el cual se iba a grabar en 2020 pero la pandemia supuso su paralización hasta finales de diciembre, cuando se reanudó, hasta ahora que está acabando la postproducción.
Rubio apuntó a la importancia de este tipo de financiación: «es difícil que fuera posible sin estas ayudas públicas». Además, explicó la diferencia con los largometrajes, los que tienen amortización y hay opción de recuperar la inversión, además de inversiones privadas que lo utilizan para desgravar. El profesor añadió que no hay mercado ni incentivos, aunque la inversión sea menor, lo que hace que la dependencia de la financiación pública sea «prácticamente total».
En cuanto a los requisitos para optar a esta ayuda, se recogen en las convocatorias oficiales de los boletines autonómicos. En estas se distinguen requisitos formales como la duración y otros relacionados con el contenido como la estimulación de protagonistas femeninos o equipo valenciano, según el Institut Valencià de Cultura (IVC).
Dora Martí, encargada de la sección de cine del IVC, expuso la diferencia entre las ayudas a la producción: el número de ayudas varía en función del dinero disponible y los proyectos presentados y las ayudas a cortometrajes ya producidos para su distribución y difusión. «Se paga la inscripción a festivales nacionales e internacionales y se garantiza la distribución por todo el mundo», mencionó Martí.
La ayuda no implica únicamente la producción, sino también la emisión: «por obtener la ayuda hay pases para Á Punt, sabemos que será visto y esto implica visibilidad y dinero al ser pases pagados», recordó el profesor de comunicación y videojuegos.
El guionista y director recalcó que el tiempo es «aleatorio», ya que varía si dependes de financiación externa. «Vas marcado por los tiempos de la administración, y más si se cuela una pandemia, de escribirlo en dos tardes a principios agosto de 2018 a acabarlo en febrero de 2021. Lo escribí en muy poco tiempo, pero entre que lo acabas pasan dos años y medio», afirmó Rubio incidiendo en que el mayor esfuerzo es sacarlo adelante en producción.