Crítica 'El Hoyo' (2019)
'El Hoyo' es una película española que
llegó a la gran pantalla en 2019, con una característica temática de suspense. Dirigida
por Galder Gazteluurrutia y protagonizada por Iván Massagué (Goreng), Antonia San Juan (Imoguiri) y Zorion Eguileor (Trimagasi).
En los últimos días la película ha cogido mucha fama, llegando a ser la película de Netflix más vista en España y Estados Unidos. Además, está siendo muy comentada por ser una "copia española" de El Cubo y especialmente por la importante crítica que contiene.
En la película de ciencia ficción vemos un futuro distópico, donde una cárcel está ubicada en un gran edificio dividido por niveles, dos personas en cada uno e infinitos pisos. Del primer nivel parte una gran plataforma repleta de comida y esta irá descendiendo, llegando a cada nivel las sobras del anterior. Goreng ingresará de forma voluntaria, donde trimagasi, su primer compañero de celda le explicará el sistema del Hoyo, donde cada mes cambiarán de nivel.
Destaca por introducir un gran juicio y plasmar las desigualdades, a la vez que contiene un gran poder de reflexión. El sistema del hoyo refleja la realidad del mundo capitalista actual, donde unos colectivos y países (niveles altos) utilizan más recursos de los que necesitan, mientras que otras poblaciones reciben las sobras, en muchos casos nada. Y ante este hecho también plasma la responsabilidad de cada uno. Sumado a que la administración ve esta situación y no hace nada para remediarlo, como podrían ser organizaciones supranacionales en la realidad.
Los términos que triunfan en el thriller son 'solidaridad espontanea' y 'administración'. Podríamos considerar el hoyo como un experimento donde la administración espera que surja esa solidaridad espontanea y cada uno gaste únicamente los necesario, ya que hay alimento para todos los miembros.
En cuanto a aspectos formales que realiza el director, destaca que la película de 1,34 h de duración está tomada en un único escenario. Encontramos gran cantidad de planos cercanos a los protagonistas, primero planos que transmiten agobio y encierro. Imágenes oscuras, con tonalidades azules o rojas si se encendían las luces.
Los actores llevan a cabo una buena interpretación de sus papeles, siendo absolutamente convincentes en todo momento. Complejos personales, quienes hacen frente a una lucha interna por mantener la cordura, sus principios, a la vez que necesitan alimentarse y pelear muchas veces con sus compañeros de celda.
Termina con un final abierto al que podemos aplicar diferentes interpretaciones, aunque parezca que todo está podrido hay una esperanza, deben ser los jóvenes quien cambien y rompan ese sistema.
El thriller hace recapacitar mediante el humor negro. Mostrando como cuando estás en un nivel alto olvidas lo que es estar abajo, así como al querer hacer el bien también haces el mal -quieren repartir la comida a todos los niveles, pero se enfrentan a gente incluso matándolos-. Metáforas que se pueden llevar a la actualidad. Sin embargo, creo que es una película poco agradable y te deja con un mal cuerpo, en la que estás más pendiente de las imágenes repulsivas que en esta crítica.
En resumen, la sinopsis de la película me interesó mucho, pero creo que se podría haber plasmado la crítica sin emplear imágenes tan asquerosas. Aunque tal vez es lo que te hace impactarte y por tanto reflexionar, pero considero que esa sensación tan desagradable te hace olvidar el resto.